Archive for February, 2008

Cursos de Masaje y Terapies alternativas para caballos
¡Informate!

Marzo 27-28: Curso de Remedios Florales para Caballos
Abril 23-24-25 y Mayo 29-30: Curso de Masaje para Caballos
Junio 26-27: Curso de Aromaterapia para Caballos
Julio 13/18: Curso Intensivo de Masaje para Caballos
Julio 24-25: Curso de Estiramiento y Movilización para Caballos

Aunque Mark le da gran parte del mérito al “viejo” de sus libros por enseñarle el buen camino con los caballos desde una edad muy temprana, continúa dedicado a encontrar formas tranquilas y efectivas de comunicarse con los caballos en el día a dí­a.
Una de las formas en que hace esto es a través de una idea de entrenamiento que e´l llama “liderazgo pasivo”.

Le pidieron a Mark que definiese este concepto, y cómo afecta a los caballos durante el entrenamiento:

Bueno, en pocas palabras se trata de lo siguiente.
Hay dos tipos de lí­der en situaciones de manada. El “Alfa”, o caballo dominante que gobierna de forma autoritaria, y los lí­deres pasivos que gobiernan mediante el ejemplo. Los lí­deres pasivos son elegidos normalmente por los otros miembros de la m,anada y se les sigue voluntariamente, mientras que los alfas emplean la fuerza para declarar su puesto en la manada.

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Los lí­deres pasivos son normalmente caballos más mayores que están en algún lugar en el medio de la jerarquí­a de la manada. Son tranquilos y consistentes en su comportamiento diario y no parecen tener gran ambición de ascender en la escala “alfa”. En consecuencia parecen no tener ninguna razón para emplear la fuerza en una continua declaración de su posición en la manada.
Los alfas, por el contrario, no suelen ser en absoluto tranquilos y consistentes en comportamiento.

Suelen ser muy insistentes, a menudo llegando al extremo de emplear ataque no provocados de subordinados solamente para declarar su dominancia. Como resultado de este comportamiento, la mayorí­a de los caballos de la manada evitan todo contacto con el alfa a lo largo del día.

La razón de este rechazo es que los caballos están diseñados para emplear la menos cantidad de energí­a física posible durante sus actividades diarias normales. Un buen ejemplo es un caballo que se asusta. Un caballo puede sobresaltarse ante algo que no es familiar, pero no siempre saldrá corriendo. Solamente saldrá corriendo si es absolutamente necesario.

De esta forma ahorra energí­a por si realmente la necesita. Se trata de una “válvula de seguridad” que ha ayudado al caballo a sobrevivir durante cincuenta millones de años. Al no emplear energí­a de forma innecesaria, pueden usar la energí­a acumulada en caso de verdadera necesidad.

Siguiendo a un lí­der pasivo que emplea la menos cantidad de energí­a durante el día, (y que no está obligando constantamente a los otros caballos a emplear la suya), los caballos no solamente pueden quedarse tranquilos y contentos, sino que también aseguran su propia supervivencia.

Los lí­deres pasivos han “ganado” este tí­tulo entre los otros caballos demostrándoles que son de fiar en su comportamiento pasivo de un dí­a a otro. En otras palabras, ostentan el liderazgo mediante el ejemplo, no mediante la fuerza.

Este es el tipo de comportamiento que intento con todas mis fuerzas usar como base de mi entrenamiento. Liderando mediante el ejemplo, no mediante la fuerza, y siendo todo lo consistene que puedo de un dí­a a otro.

Supongo que, en el fondo, se trata más de una actitud que de una técnica. Se trata de darle al caballo el beneficio de la duda, creyendo que intentarán hacer las cosas bien para ti, y no riñendoles continuamente por las cosas que han hecho mal.

Este artí­culo aparece por cortesí­a de Mark Rashid

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La joven se me acercó después de uno de mis cursos y me pidió consejo acerca de cómo solucionar los problemas de sus caballo. Explicó que habia comprado aquel caballo, una yegua mezcla de Arabe con cuarto de milla, dos años antesdoma caballo, y que en aquel temporada entonces la yegua estaba bien.

Ahora sin embargo el animal habia desarrollado el hábito de recular tan pronto como ella se hayaba en la silla. Así mismo, la yegua intentaba salir corriendo con ella encima en cuanto la hacia avanzar algo más deprisa que al paso.

Dijo que habia hablado con un entrenador que le proporcionó técnicas para impedir el recular pero que hasta el momento no habían funcionado. En cuanto a la manía del caballo de salir corriendo, ella habí­a creí­do que un filete blando serí­a la respuesta. Pero aquello habí­a empeorado las cosas. Ahora estaba tan frustrada que estaba empezando a considerar vender el caballo.

Se trataba para mí­ de una conversación familiar: la he tenido antes con otras personas. Y cada vez he dado la misma respuesta: “Probablemente la causa del problema es algo que usted mismo está haciendo”.

En términos generales esta respuesta mía no es acogida con gran entusiasmo. Nadie quiere escuchar que ellos mismos son la causa del problema de sus caballos. Preferirí­an oír que hay algún tipo de defecto en la capacidad de aprendizaje del caballo, no que hay un defecto en la capacidad de enseñanza de la persona.
Pero decir que la persona no está entrenando bien tampoco es exacto. Se trata más bien de un problema de comunicación entre la persona y su caballo. La persona suele tener una idea clara de lo que quiere que haga el caballo, y de lo que se necesita para hacer que el caballo responda.

Por ejemplo, pongamos que el caballo está andando. A los ojos de un ser humano se trata de una tarea simple. Pero para el caballo, especialmente para un caballo joven o “verde”, o un caballo con una boca blanda, podría significar algo distinto. Para el caballo, que quizás no entiende lo que le pide la persona, esto podría ser interpretado como que la persona intenta confinarle. Se pone nervioso y se apoya contra la presión en el filete, o comienza a cabecear, o quizás reculaea o se desboca.

Pronto, la persona le pone un filete más severo para evitar que se apoye contra la presión o se desboque. Para evitar que cabeceee o reculee, le pone una martingala fija. El caballo responde haciendose más difí­cil de manejar. La persona se frustra y a la larga vende el caballo. A partir de entonces lo más probable es que ese caballo sea considerado problemático y tratado como tal.

La mayoria de la gente trata a los caballos problemáticos con mano dura, algunas veces hasta el punto de maltratarlos. Y eso sólo sirve para agravar el problema. El caballo piensa entonces que necesita defenderse siempre. Asi acabas con un caballo que no solamente no se detiene, sino que además ahora pega patadas, muerde, golpea y se encabrita. Entonces el caballo es considerado malo y peligroso y acaba en el matador.
Esta situación puede sonar improbalbe, pero se repita cada dia. Los camiones que van al matadero están llenos de caballos problemáticos.

Es una tragedia, a mi parecer, que este efecto “bola de nieve” tenga que ocurrir, cuando con un poco de paciencia y comprensión, se podría evitar el asunto entero desde el principio.

Al contrario de lo que piensa mucha gente, los caballos no actúan de una forma mezquina o ignorante solamtne para hacer rabiar a la persona. NO es así como piensan los caballos. Lo que ocurre es que no entienden lo que les estás pidiendo y reaccionan de la única manera que conocen. Después de todo, son caballos y deben ser trabajados como tales. Si tu caballo no hace lo que quieres, probablemente es porque no entiende lo que le estás pidiendo.

Tómate tu tiempo. Piensa en lo que estás haciendo. Piensa en lo que tu caballo está intentando decirte. Retrocede y prueba de nuevo. Toma un camino distinto. Haz cualquier coa excepto perder los estribos. Sé paciente. Encontrarás una forma de alcanzar tu objetivo si presentas la tarea de una forma distinta. Después de todo, prevenir problemas es mucho más fácil que solucionarlos.

A lo largo de los años, he trabajado con cientos de caballos problemáticos y jamás he sido capaz de solucionar sus problemas. Sin embargo, he podido cambiar la actitud de los caballos, lo cual soluciona los problemas.
Es éste un concepto que puede resultar difí­cil de comprender para ciertas personas, de modo que déjenme que les explique lo que quiero decir.

Hace poco tomamos un semental de cinco años que había sido libre toda su vida. Después de caparlo, se le soltó en un pasto de 80 acres hasta que tuviésemos tiempo para trabajar con él. Unas semanas después, comenzamos su entrenamiento. Le pusimos en un picadero redondo y podí­amos saber solamente con mirarle que estaba aterrorizado, no solamente de nosotros, sino también de estar encerrado. Su resuesta a la situación era el miedo.
Le dejamos solo en el picadero durante aproximadamente 40 minutos. No fue hasta entonces cuando comenzó a sentirse cómodo con sus alrededores.

Una vez que estaba cómodo, entró en el picadero. Se puso a correr frenáticamente en cí­rculos. A sus ojos, lo más probable es que yo fuese un depredador y que quisiera herirle. Obviamente, en aquel punto era imposible para mí­ acercarme. Tenía que comunicarme con él para hacerle entender que no iba a hacerle daño.

Al adquirir una postura no agresiva y responder a su lenguaje corporal de una forma que él pudiese entender, en poco tiempo comenzó a calmarse. Tras unos 35 minutos, me dejó acercarme y tocarle. Lo único que tuve que hacer para provocar esta respuesta fue cambiar su actitud hacia mí­. Había pasado de un ser prededor a ser alguien en quien él podía confiar.

Obviamente no todos los caballos responden así­ de rápido. Algunos caballos tardan semanas o incluso meses a responder. Todo depende de la duración y dureza del refuerzo negativo al cual han sido expuestos. Incluso entonces, si no se les trata correctamente, el problema podrí­a resurgir en cualquier momento.

Una vez me preguntaron qué era lo más duro del trabajo con caballos problemáticos. Respondí­: “No se trata de los caballos o de sus problemas: se trata de las personas.” Hemos aprendido que el caballo es un animal misericordioso, inteligente, y maravillosamente curioso. Al comunicarnos con él a este nivel, hemos sido capaces de conseguir la respuesta deseada casi al cien por cien.

Trabajar con el dueño del caballo, por el contrario, puede ser a veces mucho más frustrante.

Es muy dificil para algunas personas superar su necesidad innata de culpar al caballo por no hacer algo correctamente. Un buen ejemplo es una mujer joven que hace poco me pidió ayuda. Su caballo, decí­a, no comenzaba el galope con la pata correcta. Añadió que sabía montar, y sabí­a que le estaba dando señales inequivocas.

Le pedí que le montase y así­ a lo mejor podí­amos ver cual era el problema. Su forma de señalar al caballo con qué pata iniciar el galope consistiá en encarle el talón un total de siete veces. Entre el segundo y tercer golpe, el caballo comenzó a responder. La mujer, sintiendo el aumento de velocidad, se tensó ligeramente y tiró inconscientemente de las riendas.

Entre el quinto y el sexto golpe de talón el caballo, sintiendo presión en su boca, frenó hasta un trote. El séptimo golpe fue claramente más fuerte y parecía motivado solamente por la frustración. El caballo respondió sacudiendo la cabeza. La mujer se volvia con una mueca y dijo: “¿Ves?”.

A sus ojos, no habí­a hecho nada equivocado. Pero el caballo, al recibir señales contradictorias, simplemente no entendía lo que ella quería. Se sintió confuso y reaccionó de la única forma que conocí­a. Y después para mostrarle que no entendí­a, sacudió la cabeza lleno de frustración. Pero lo único que veía ella era un caballo que no querí­a cooperar.

Cambiar la actitud de un caballo problemático puede resultar a veces fácil en comparación con cambiar las actitudes de algunas personas. Lo que favorece a los caballos es que, a diferencia de algunas personas, no tienen grandes egos. Normalmente hacen lo correcto. Pero a veces no les guiamos de forma que puedan hacerlo.

Si tienes un caballo problemático y necesitas cabmiar su actitud, quizás quieras pensar en la situación sin decir “mi caballo tiene un problema”. En vez de eso, pregúntate a ti mismo: “¿Como puedo explicar lo que quiero de una forma que él pueda entender?”

Una vez te hayas puesto en ese estado mental, y lo trabajas diariamente, ayudarás a solucionar el problema del caballo, y quizás obtengas una nueva compresnión y respeto por él. Quizás incluso notas que tu caballo se vuelve más obediente, atento y cooperativo en todo lo que le pides. Habrás abierto así las puertas de la comunicación y comenzarás a eliminar el problema de solucionar problemas.

Este artí­culo aparece por cortesí­a de Mark Rashid

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Mark Rashid

Mark Rashid es un entrenador Americano de caballos y ofrece cursillos por todo el mundo. Su filosofia se basa en entender la punta de vista del caballo y resolver los problemas por medios de comunicación en vez de usar la fuerza.

Ha escrito varios libros sobre sus experiencias con caballos y los problemas que ha encontrado a lo largo de los muchos años que lleva entrenando. En ellos podrás apreciar su manera sencilla y paciente que tiene a la hora de tratar con caballos pero tambien con sus dueños.

En uno de sus libros dice que no hay ninguna tecnica que siempre funciona, no da ninguna “receta” a seguir, sino leyendo vas aprendiendo a tomar los pasos uno por uno, encontrando las soluciones por ti mismo.

Si en algún momento tienes la oportunidad de verle trabajar con caballos, recomendamos que lo hagas, ya que su paciencia y sencillez en la manera de trabajar es admirable.
Otro aspecto del trabajo de Mark Rashid es que practica el arte de Yoshinkan aikido y aplica estas practicas al arte de montar.

Sus libros:
Big Horses,
Good Dogs, & Straight Fences,
Horsemanship Through Life,
Life Lessons from a Ranch Horse,
Horses Never Lie,
A Good Horse is Never a Bad Color,
Considering the Horse.

Para más información, visita su pagina web.

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homeopathy.jpgLa homeopatía (del griego ὅμοιος, homoios, ‘similar’ y πάθος, pathos ‘sufrimiento’) es un controvertido sistema de medicina alternativa, que emplea remedios carentes de ingredientes químicamente activos. La teoría de la homeopatía fue desarrollada por el médico sajón Samuel Hahnemann (1755-1843), y se publicó en 1796.
La teoría de la homeopatía sostiene que los mismos síntomas que provoca una sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio preparado con la misma sustancia tóxica, siguiendo el principio enunciado como similia similibus curantur (‘lo similar se cura con lo similar’).

El concepto homeopático de enfermedad difiere del de la medicina convencional: se cree que la raíz del mal es espiritual en vez de física, y que el malestar se manifiesta primero con síntomas emocionales (como ansiedad y aversiones), pasando a ser, si no se tratan a tiempo, síntomas mentales, conductuales y por último físicos. Como resume G. Weissmann, para Hahnemann la enfermedad no es causada por ningún agente físico discreto, sino por la falta de armonía con la “fuerza vital”, así que se preguntaba «¿Ha visto alguien alguna vez la materia de la gota o el veneno de la escrófula?», pero hace más de un siglo que Garrod demostró que el urato monosódico es «la materia de la gota», y Koch que Mycobacterium tuberculosis es «el veneno de la escrófula»; sin embargo para los homeópatas la gota y la tuberculosis siguen teniendo su origen en un desequilibrio del espíritu.

La Materia Médica Pura es un listado de síntomas asociados a sustancias. Se redactó empíricamente mediante ensayos homeopáticos. Por ejemplo, el investigador bebe una dosis tóxica de la sustancia y anota todos los síntomas físicos, mentales, emocionales y de comportamiento que padece. La sustancia, convenientemente preparada, será empleada en adelante para tratar esos mismos síntomas. El repertorio homeopático, la Materia medica, es un listado de remedios y síntomas recopilado de esta forma, y utilizado para identificar el remedio más apropiado para cada caso. James Tyler Kent, que publicó su repertorio en 1905, recoge unos 700 remedios diferentes. En la actualidad, se usan cerca de 3.000 remedios distintos en homeopatía, de los cuales 150 se consideran de uso común.

La preparación de los remedios homeopáticos, conocida como dinamización o potenciación, consiste en una serie de diluciones seguidas de agitaciones, diez fuertes sacudidas contra un cuerpo elástico tras cada proceso de dilución. Se cree que la vigorosa agitación que sigue a cada dilución transfiere parte de la esencia espiritual de la sustancia al agua. El factor de dilución de cada etapa es, tradicionalmente de 1:10 (potencia D o X) o de 1:100 (potencia C), aunque recientemente se han realizado potencias LM (factor de dilución de 1:50.000 en cada etapa).

La elección de la potencia prescrita depende de cuán asentada esté la enfermedad diagnosticada, siendo 12 el punto de partida típico para males agudos, y 30 para males crónicos. El factor de dilución se considera mucho menos importante que el número de diluciones sucesivas. Las potencias D son, por lo general, las preferidas en Europa, mientras que las C prevalecen en los Estados Unidos e India.
Fuente: wikipedia

NB: En España, al igual que en el resto de países de la Unión Europea, los productos homeopáticos son medicamentos regulados por el Ministeria de Sanidad y Consumo. Los medicamentos homeopáticos, como cualquier otro medicamento, son prescritos por médicos y dispensados por farmacéuticos. A tal efecto, los Licenciados en Medicina así como los Licenciados en Farmacia y Veterinaria pueden estudiar esta terapéutica a modo de Master o Especialista Universitario, incluidos en la formación postgrado, en varias facultades de Medicina y Colgeios de Médicos del territorio Español.

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masaje para caballos

El masaje es una de las terapias más antiguas, utilizadas por la gente desde la antiguedad hasta los tiempos presentes. Algunas formas de masaje terapeutico equino fueron practicadas por la antigua civilización China y Romana y más recientemente por los Indios Hopi del Oeste de los EEUU.

En los EEUU hay muchas escuelas ya enseñando las técnicas de masaje deportivo equino y algunas escuelas en Europa están empezando ofrecer cursillos también.

Cada vez más Españoles van conociendo el masaje deportivo y los beneficios que tiene para sus caballos. Para los propietarios de caballos, domadores y jinetes profesionales es importante saber de que se trata y como pueden beneficiar los caballos de esta técnica. Los diferentes usos del masaje pueden tener diferentes beneficios. Al nivel mas básico, aplicado por los propios dueños del animal, puede ser una buena manera de conseguir un mejor contacto con su animal y darse cuenta de los cambios en su caballo antes.

A nivel mas profesional, aplicado por terapeutas de masaje por ejemplo, puede servir como un buen tratamiento adicional a los servicios de su veterinario y especialmente caballos deportivos benefician con masajes cuando están en la temporada de competición. Aunque muchas veces se refiere al masaje deportivo como una terapia alternativa, mejor se puede decir que es una terapia complementaria, lo ideal siendo una colaboración entre todas las personas que tratan con el caballo, veterinarios, herradores, jinetes, entrenadores, quiropracticos etc.
Debemos considerar al caballo en su totalidad: la suma de sus características fí­sicas y psicolígicas tratando los síntomas en conjunto: tomando en cuenta los varios factores que afectan al caballo interior y exteriormente.

Como vemos esta compleja totalidad puede afectar al caballo para su salud o enfermedad. cualquier mala función del sistema esqueleto muscular requiere que haya un asesoramiento de las causas y factores; sabemos que el cuerpo lucha para curarse, reponerse y mantenerse; si las condiciones son correctas.
Es nuestra responsabilidad ayudar a la capacidad reparadora del cuerpo, la estabilidad emocional, el balance nutricional, el ejercicio, la higiene y el bienestar estructural del caballo. El masaje terapeutico les ayuda a “iniciar” la capacidad curativa del cuerpo.

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Ojo de CaballoSi Ud. asiste a clí­nicas de entrenamiento de potros o de “horsemanship” (entrenamiento para los jinetes), es probable que oiga hablar de la importancia de que un caballo pueda ‘cambiar ojos’ (antes de echarle una pierna sobre el lomo por primera vez).

En sus clí­nicas, Buck Brannaman nos dice con toda seriedad que debemos comprender por qué y cómo un caballo cambia de ojos, porque esto nos puede salvar la vida. En estas clí­nicas, se observan potrillos y caballos mayores inquietos que se huyen por temor. Demuestran una y otra vez que es importantísimo comprender esta función esencial del instinto del caballo para sobrevivir.

Si Ud. tiene la oportunidad de observar con frecuencia los potros y potrancos de un año (no tanto los que son criados en un establo o una casilla), verá como su modo de ver (en combinación con los instintos básicos para sobrevivir) les ayuda a desarrollar fuerza y agilidad en los primeros días y semanas de vida. No está sorprendido si ve sentadas enalgadas perfectas, pasos laterales, sentadas y volapiás, “passage,” y caprioles. Estos son los movimientos naturales y perfectos del caballo y reflejan la manera en que su mente elabora el modo en que sus ojos ven el mundo.

En mi propia experiencia y en la de otros, he visto que hasta que uno sufra daño en un accidente, esta noción de cambiar ojos puede ser rechazada facilmente como trivialidades curiosas sobre los caballos. No le vamos a echar la culpa al principiante cuando haya tal vez cien otros detalles en que pensar, mezclados con las voces de instructores anteriores circulando en nuestro cerebro. Es pesado mantener un punto de vista ajeno en la vanguardia de la mente. Sin embargo y a pesar de todo, he llegado a comprender que el punto de vista del caballo es lo más importante que uno pueda incorporar en su programa de aprendizaje, sea un programa modesto o avanzado.
Este asunto de cambiar ojos no puede (y no debe) ser reducido a un formato sencillo de “cómo hacer,” pero hay algunas cosas que Ud. puede buscar en su caballo mientras que trabaja con él… cosas que le ayudarán a comprender mejor y reconocer esto: el modo de ser del caballo.

Espero que esta introducción le inspire al lector a buscar aun más información en forma independente.

Reconozca lo que su caballo no ve
Los puntos ciegos naturales de un caballo se llaman así­ porque no son parte del registro natural de visión (binocular, bilateral). Son las áreas directamente enfrente y detrás del caballo. El caballo debe cambiar la posición del cuello, de la cabeza, del cuerpo delantero o del cuerpo trasero para poder ver lo que le está pasándo desde la derecha hacia la izquierda o vice versa en estas áreas–esto es lo que queremos decir cuando hablamos del ‘cambio de ojos.’

Para el caballo, el nivel de sentirse seguro tiene que ver directamente con la seguridad del humano. La velocidad con la cual se mueve para determinar que no se le esconda un asesino es impresionante, ¡especialmente si lo que no ve es la pierna derecha del jinete echada por primera vez su lomo! !Esto lo puede espantar muchísimo!
Recuerde que el caballo no necesita permiso para proteger sus puntos ciegos, y ¡creer eso serí­a equivocarse mucho!

Para responder a un movimiento desconocido o alarmante, el caballo moverá cualquier parte de su cuerpo tan rápido como sea necesario–como el instinto para sobrevivir le dicte. Es tan automático como pestañear. Considere esto: castigar un caballo dándole una sacudida en la boca, un espoleo o azoteo cuando se espanta no sirve de ningun propósito para el caballo. Si Ud. ha aprendido a hacer esto, puede olvidarlo también. Esforzarlo a confrontar su temor (antes de haberlo preparado a quedarse) asegurará que la próxima vez, el caballo está peor. Y de más está decir que mientras tanto, perderá respeto por el humano. En tal situación, el costo de ignorancia humana es alta, y el costo de ser testarudo es a veces fatal.

Para la seguridad del humano y del caballo, prepare su caballo de modo que este pueda moverse con seguridad en el mundo humano. Tome tiempo y proceda despacio para que el caballo también tome su tiempo. Recuerde que el caballo tiene una curiosidad fuerte natural en cuanto a su ambiente; Esta la puede usar como base fundamental para preparar al mismo a hacer casi cualquier cosa que Ud. quiera que haga.

Reconozca como su caballo ve
Es importante tener en cuenta que la orientación de un animal cuyos ojos están situados enfrente de la cara es muy diferente de uno que mira el mundo de cada lado de la cabeza. . . como el caballo, la vaca, la cabra, el ciervo y otros animales de presa. Animales como los perros, los gatos, y los humanos tienen la capacidad de hacer girar los globos del ojo hacia arriba y abajo, a la derecha o a la izquierda.

Aunque veamos un caballo arollar los globos de los ojos hacia atrás cuando bosteze o cuando le entren insectos o agua, generalmente las pupilas alargadas están centradas en una posición estacionaria como una vista ancha, binocular y periférica. Esta capacidad le permite pastar sin mover la cabeza a la derecha o a la izquierda y a la vez percibir (en un área que comprende 270 grados a la redonda) el movimiento más ligero. Inclinando el puente de su nariz pocos grados en cualquiera dirección, el caballo puede determinar con una sola mirada si un movimiento tiene origen en un amigo o enemigo, y puede responder como le sea conveniente.

Este artí­culo aparece por cortesía de Leslie Desmond

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“El tacto es verdadero para los caballos. Para ellos funciona mejor que cualquier otra cosa. Es su idioma. Si presentamos nuestra intención de manera que tiene sentido para el caballo, su comportamiento siempre mejora. Por instincto, los caballos quieren cooperar con nosotros, entonces es a nosotros de prepararles la mejor base de comunicación. Esta base hace una diferencia profunda para el resto de su vida. Es mi placer de poder compartir las mejores maneras que he encontrado para realizar esta base.”

desmond2.jpgLeslie Desmond

Leslie Desmond es una entrenadora conocida por todo el mundo y junto con Bill Dorrance escribió el libro “True Horsemanship Through Feel”.
Durante más que 25 años, Leslie ha trabajado con personas que necesitaban ayuda con sus caballos. Caballos problematicos que ya no tenian futuro llegaban a su casa para que ella pudiera intentar trabajar con ellos y mejorar su destino. Desde el 1996 viaja por todo el mundo entrenando sus estudiantes.

Sus articulos han aparecidos en revistas ecuestres en los EEUU y por todo Europa y muchos se puede encontrar en su pagina web.

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horsemanship y doma

Si buscamos información sobre el tema en sitios web de habla inglesa, y ponemos “natural horsemanship” en el buscador, la mayoría de los resultados de la búsqueda son, o bien páginas de personas que han usado el término como una manera de hacer marketing y ganar mucho dinero vendiendo algún sistema de entrenamiento, o bien sitios de los productos que “hay que tener” para poder aplicar el “natural horsemanship”.

En otros sitios se pueden leer opiniones en contra del NH, precisamente por ser demasiado económico, por no entenderlo bien, o por haber visto a alguien usándolo de manera poco correcta.

Es una pena que actualmente, cuando nombramos el NH, reaccionen muchas personas diciendo que es sólo para gente que prefiere jugar con su caballo, o montar a pelo, o que no saben cómo “controlar” a su caballo; también hay gente que opina que el NH no vale para la monta a cierto nivel, o aún peor, algunos se ponen a discutir acerca de qué domador o estilo hay que seguir, subestimando todo lo que no se ajuste a su estilo.

Otra de las quejas que se escucha es que en el NH el caballo puede hacer lo que le de la gana, o que no se podrá corregir lo que consideremos como inconveniente o mala conducta. Nada más lejos de la verdad que esto último: precisamente queremos conseguir que el caballo haga lo que nosotros queremos que haga, pero aplicando y usando su propia manera de comunicarse.

Varios de los mejores domadores que trabajan con caballos de una manera que se basa en la comunicación con el caballo, el entendimiento verdadero de su naturaleza, sencillamente y sin presionar (ideas que forman la base del término Natural Horsemanship), prefieren, no obstante, no ser nombrados profesionales del NH. La razón es que otras personas han abusado mucho del término y ellos no quieren cooperar a ese mal uso.

Según nuestra forma de entenderlo, la base del NH consiste en buscar la cooperación del caballo y en que nuestra manera de comunicarnos con él sea fácil de entender y funcional para lo que queramos, ya sea para la doma, la monta, competiciones o el manejo diario.

Con tanta polémica, sólo una de las partes implicadas pierde, y suele ser el caballo, cuando en realidad, precisamente el caballo es el único que puede indicar si algo funciona o no, mostrándolo con su bienestar o la falta de él.

En realidad, no hay tanta diferencia entre NH y los métodos más tradicionales de doma clásica. Hay más cosas en común entre ellos de lo que actualmente parece. Ejemplos pueden ser: ver la necesidad de enseñar de manera correcta y tomarse el tiempo necesario para crear una base firme; explicarle al caballo qué es lo que esperamos de él, asegurarnos que entienda lo que le pedimos, y que esté físicamente preparado para hacerlo.

El NH no es ningún método mágico de entrenamiento, y por muy sencillo que pueda parecer cuando vemos a un gran domador con su caballo, la verdad es que cuesta mucho tiempo y dedicación llegar a tener realmente esa unidad con el caballo. Muchas veces lo que causa una reacción inesperada o indeseada son precisamente los detalles, y no solemos darnos cuenta de ellos.

Sólo hay dos maneras de tratar con caballos: la correcta y la incorrecta. La diferencia está en cómo respondemos a sus reacciones. Si queremos tratar a un caballo de la manera correcta, deberemos reconocer que en el 99% de los casos, el fallo está en nosotros y, por tanto, buscar dónde hemos fallado. Eso implica poner al caballo como protagonista, entendiendo su naturaleza y buscando su cooperación.

El trato incorrecto a un caballo empieza por culparle de los fallos; e incluye el uso de recursos más extremos, como la agresividad, la obligación, el maltrato o el uso de material que solamente sirve para ocultar nuestra propia incapacidad y falta de destreza. En definitiva, el trato incorrecto a los caballos sirve para halagar nuestro ego, colocándonos a nosotros en el papel protagonista.

Buscando siempre la cooperación de aficionados y profesionales del mundo del caballo, con el objetivo de ofrecer información a un público amplio, nos reservamos el derecho de no publicar material que implique:

  • Obligar de manera que cause en el caballo la necesidad de autodefensa;
  • Tratarle de manera que avive su instinto de huir físicamente, en una reacción de pánico, o bien su completa rendición mental.
  • Usar técnicas que puedan dañarle física o mental

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Dientes del caballo

Como todos los maméferos, los caballos tienen dos tipos de dientes: los de leche y los permanentes. Para determinar la edad de un caballo, uno de los criterios más fiable es la secuencia de la erupción dental. Para ello es necesario saber distinguir entre los dientes de leche y los definitivos.

Los dientes temporales o de leche son lisos, blancos y más pequeños que los permanentes, que son amarillentos, más grandes y ligeramente estriados.
Los dientes del caballo crecen constantamente y, a la vez, se van desgastando durante la masticación, de modo que las estructuras que se pueden ver en la superficie de contacto entre los incisivos, va cambiando con la edad del animal de acuerdo con el grado de desgaste que ha sufrido el diente.

También con la edad se va haciendo más agudo el ángulo que existe entre los incisivos superiores y los inferiores. Todas estas características nos ayudan a determinar con bastante precisión la edad de un caballo.

Dentadura del neonato
Los incisivos centrales (palas) salen después del nacimiento, aunque hay algún potro que ya nace con ellos. Los medios, que son los siguientes en salir, lo hacen entre las 4 y las 6 semanas. Finalmente, la salida de los extremos tiene lugar entre los 6 y los 9 meses.

Dentadura a los 2,5 años
Caen las palas de leche y se inica la erupción de las palas permanentes.

Dentadura a los 3,5 años
Se produce la nivelación de las palas permanentes y se cambian los medianos.

Dentadura a los 4,5 años
En este momento se produce la caí­da de los extremos de leche y se inicia la erupción de los extremos permanentes. Entre los 3,5 y los 4,5 años se produce en los machos la erupción de los colmillos.

Dentadura a los 5 años
Ya se ha producido la erupción completa de los extremos permanentes. En ese momento se dice que la boca está hecha o cerrada.

A partir de los 6 años deberemos fijarnos en la superficie de contacto de los incisivos para determinar la edad del caballo. En ella se observa una pequeña concavidad denominada cornete dentario externo. A medida que el diente se va gastando, empieza a ser visible una nueva estructura alargada que se denomina estrella dentaria. Con el tiempo, el cornete dentario desaparece por completo y queda sólo la estrella, que va adquiriendo progresivamente una forma más redonda.

Otras particularidades que nos ayudarán a calcular la edad aproximada de nuestro caballo son los gavilanes y el surco de Galvayne. Los gavilanes son unas puntas que aparecen en la parte posterior de los extremos del maxilar superior. El surco de Galvayne es una linea algo más oscura que el resto del diente que aparece también en los extremos superiores alrededor de los 10 años. Va progresando desde la encí­a hasta la superficie libre del diente a medida que avanza la edad del animal.

Dentadura a los 6 años
Se inicia el desgaste del borde posterior de los extremos permanentes. Las palas están prácticamente enrasadas.

Dentadura a los 7 años
Aparece una punta en los extremos del maxilar superior que se denomina gavilán. Se enrasan los medianos.

Dentadura a los 8 años
Ya están enrasados las palas y los medianos y casi los extremos. Aparece la estrella dentaria en las palas. Con frecuencia, a esta edad desaparece el gavilán.

Dentadura a los 9 años
La tabla dentaria de las palas empieza a adquirir una forma ligeramente triangular. Esta tendencia se irá acentuando con la edad.
Aparece la estrella dentaria en los medianos. Se puede empezar a ver el sucro de Galvayne en los extremos superiores, pegado a la encí­a. El ángulo entre los incisivos inferiores y superiores empieza a hacerse más agudo.

Dentadura a los 10 años
Aparece la estrella dentaria en los extremos.

Dentadura a los 12 años
Desaparece completamente el cornete dentario extremo de las palas. Puede aparecer un nuevo gavilan que se perderá en los años siguientes.

Dentadura a los 13-14 años
Deaparece completamente el cornete dentario externo de los medianos y los extremos. Todos los incisivos adoptan una forma más o menos triangular.

Dentadura a los 15 años
La inclinación de los incisivos es muy evidente. El surco de Galvayne llega ya a la mitad de los extremos superiores.

Dentadura a los 19-20 años
El surco de Galvayne ocupa toda la longitud del diente. La tabla dentaria es más larga que ancha y los dientes son más cortos.

Dentadura a los 20-25 años
Se hace mucho más pronunciada la inclinación de los incisivos. El surco de Galvayne desaparece de la parte superior de los extremos y va disminuyendo su longitud de forma gradual hasta desaparecer completamente del diente, alrededor de los 30 años.

Cuanto mayor es la edad de un caballo, más probalbe es que los vicios que pueda tener tengan como consecuencia un desgaste desigual de su dentadura y, por lo tanto, más dificil es calcular su edad con exactitud.

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horsemanship y doma

Cuando hablamos de Natural Horsemanship, entendemos los siguientes conceptos:

Natural: Perteneciente o relativo a la naturaleza, o conforme a la cualidad o propiedad de las cosas. (No pretendemos discutir aqui­ sobre si es natural o no el querer montar o manejar al caballo, sino que queremos explicar la manera que nosotros aplicamos, y que tiene en cuenta la naturaleza, habilidades y el propio ser del caballo);

Horsemanship: La destreza y habilidad en montar, domar y manejar al caballo en el mas amplio sentido de la palabra, formando unidad y conexión entre caballo y humano.

Natural Horsemanship**: La destreza y habilidad en montar, domar y manejar al caballo en el mas amplio sentido de la palabra, teniendo en cuenta su comportamiento e instintos naturales, sus habilidades y su forma de ser. El objetivo es crear unidad y un estrecho ví­nculo entre caballo y ser humano.
Si te interesan los caballos y te mantienes informado leyendo alguna que otra revista ecuestre, seguramente habrás oí­do hablar de los distintos métodos actuales y a qué se refieren, como “doma natural”, “manejo natural” y demás términos.
Probablemente hayas leído también artí­culos de alguno de los domadores naturales o te hayas enterado de la multitud de sistemas y métodos, las diferencias entre ellos, incluso la polémica que existe sobre si realmente se le puede nombrar natural o no, o sobre quién es el mejor y sobre todo, por qué los demás no valen.
El sitio web de CaballoNatural.com no tiene como objetivo promover a un domador en especí­fico, y menos aún ofrecer un único protocolo a seguir. Lo que intenta este sitio es informar sobre los orígenes de la actual denominación “Natural Horsemanship” (a continuación también indicado como NH), así­ como ofrecer abundante información para colaborar a un mayor entendimiento entre caballo y humano, que favorezca el bienestar de los equinos.

** Para evitar tener que elegir qué traducción usamos (doma, manejo, equitación natural, etc.), pero entendiendo que hay que usar alguna palabra para comunicar lo que queremos decir, hemos elegido respetar el término original, o sea: Natural Horsemanship

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